Especulad, especulad malditos

 Todos pagamos las consecuencias

.Qué es la especulación urbanística?   La Real Academia Española define especulación de la siguiente forma: Especulación: ejecutar operaciones comerciales o financieras con la esperanza de obtener beneficios basados en las variaciones de los precios o de los cambios.
Para entendernos se trata de comprar una mercancía para venderla a mayor precio. Podríamos pensar que esta actividad no tienen nada de malo porque es el principio sobre el que se basa el comercio. Pero cuando esta actividad se realiza con bienes de primera necesidad, como es la vivienda o el suelo, se produce un sobreprecio que perjudica a importantes sectores de la sociedad.
Trasladando la definición de especulación a la actividad urbanística podemos encontrarnos con diferentes casos.
1) Compra de suelo a bajo precio para venderlo a un precio superior.
Hay que tener en cuenta que la valoración del suelo se realiza dependiendo de los usos que en él se realicen. Así el precio de un suelo no urbanizable o suelo rústico es menor que el de un suelo urbanizable. Por ello, en ocasiones se compra suelo no urbanizable a bajo precio y a continuación se recalifica, es decir pasa a suelo urbanizable. Este simple hecho que no es más que una decisión administrativa puede multiplicar por 10 el precio del metro cuadrado del propitario del suelo o por 100 si se llega a construir.
Así una persona que compre, por ejemplo, 10.000 metros cuadrador de suelo no urbanizable por 6 euros el metro cuadrado y realiza un desembolso de 60.000 euros, en pocos meses, puede encontrarse con un beneficio del orden de medio millón de euros (más de 80 millones de pesetas). Si además se desarrolla el suelo y se construyen viviendas, el precio del metro cuadrado se multiplica por 100.
Por tanto el simple hecho de pasar un suelo no urbanizable a urbanizable, en España, produce una rentabilidad mayor que cualquier otra actividad económica, incluida la venta de armas o el tráfico de drogas.
Esta es una de las razones por las cuales es tan fácil comprar las voluntades de las administraciones locales y autonómicas que son las que están involucradas directamente en el cambio de clasificación de un suelo. Son tan elevados los beneficios obtenidos que el promotor o propietario de un suelo bien puede permitirse repartir parte de sus beneficios entre las personas que posibilitan la recalifición de los terrenos. *Entonces es cuando hablamos de corrupción*.
2) Retención de suelo
En otras ocasiones lo que sucede es que el propietario de un suelo urbano o urbanizable retiene el suelo, es decir se niega a urbanizarlo, esperando que el precio del suelo suba hasta un nivel que considere optimo y entonces vende o construye.
3) Retención de viviendas
No sólo la compra de suelo produce importantes beneficios, la compra de viviendas y su posterior venta resulta igualmente lucrativo. En momentos en los que la rentabilidad de la bolsa es escasa o su inestabilidad no favorece la inversión, ésta se desplaza a la compra-venta de suelo o vivienda. A su vez el hecho de invertir grandes capitales en vivienda sube el precio de las mismas. De esta forma particulares, sociedades financieras, inmobiliarias, etc compran viviendas esperando la subida de los precios para sacarlas al mercado.
Esta circunstancia genera una gran cantidad de viviendas vacías y la demanda artificial de nueva construcción aunque en gran medida vayan a permanecer vacías.
Consecuencias de la especulación urbanística
Las consecuencias de la especulación urbanística son muchas pero vamos a resaltar las relacionadas con los aspectos ambientales, sociales y políticos.
Aspectos políticos
Los enormes beneficios económicos procedentes de la especulación favorecen procesos de corrupción. Es frecuente que promotores inmobiliarios, constructores, etc, ofrezcan cantidades de dinero u otros favores a cambio de conseguir reclasificaciones de terrenos y autorizaciones diversas para construir. Por lo tanto la actividad política y autonómica queda directamente emponzoñada y se toman decisiones al margen de los intereses generales de la población. Las recalificaciones se producen aunque no beneficien a la población, o incluso en contra del interés de la misma.
Como esta actividad se realiza en la sombra los procedimientos de recalifición de terrenos suelen ser muy poco transparentes. Se dificulta el acceso a la totalidad de la información al ciudadano, se lanzan mensajes engañosos a la población, se demoniza a los vecinos o asociaciones que se oponen a las recalificaciones o proyectos urbanísticos e, incluso, se llega a amenazar o a provocar daños físicos a los opositores más destacables.
Así se producen situaciones de auténtico déficit democrático y de falta de libertad en muchos municipios.
Aspectos ambientales
La actividad urbanística se realiza en muchos casos sobre terrenos de elevado valor natural, destruyendo paisajes, ecosistemas litorales, de montaña, esteparios, bosques, etc. Se fragmenta el territorio aislando zonas y especies de fauna y flora. La mayor parte de las grandes urbanizaciones se realizan aisladas de los núcleos urbanos varios kilómetros y por tanto requieren de infraestructuras (de transporte, agua, energía) que suministren alas nuevas viviendas. Estas infraestructuras, especialmente las de transporte (autovías, autopistas, AVE) producen graves daños en los sistemas naturales.
Aspectos sociales
Además de la falta de participación y las dificultades para acceder a al información que ya se han mencionado, la actividad especulativa tienen una clara repercusión sobre el precio final de la vivienda. Si el promotor ha tenido que invertir parte de sus beneficios en la compra de suelos ya elevados y además ha tenido que dar parte de los beneficios a las personas que le han facilitado la reclasificación construcción de viviendas, evidentemente debe recuperar sus beneficios que se hace a costa de incrementar el precio final de la vivienda. De esta forma a pesar de que en España en la década 1990-2000 se ha incrementado la construcción de viviendas por encima de la media de Unión Europea, los precios no han bajado. Al contrario los precios se han incrementado.
Entre 1998 y 2005, se han iniciado más de 4,5 millones de nuevas viviendas (una media anual de 569.100 viviendas al año), un 55,2% por encima de los casi 3 millones de hogares netos creados en el mismo periodo (unos 367.000 al año). *Esta circunstancia confirma la existencia de una amplia demanda de vivienda con fines de inversión*.
A pesar de estas cifras España figura en el grupo de países de la OCDE (Organización para la Cooperación del Desarrollo Económico) que ha registrado crecimientos más acusados del precio de la vivienda. De hecho, el acceso a la vivienda sigue siendo uno de los principales problemas sociales

Nines, Ecologistas en acción.


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